Asegurar nuestras copias de seguridad con PGP
Cuando realizamos copias de seguridad de nuestros ficheros, y los grabamos en un soporte extraible (un DVD, por ejemplo) no caemos en la cuenta de qué pasaría si ese DVD cae en malas manos (en general, manos que no son nuestras).
Esto resulta realmente complicado cuando por ejemplo, realizamos una copia de seguridad de datos extremadamente sensibles (cuentas de usuario, contraseñas, números de cuenta de banco, datos personales sensibles, etcétera) y alguna de esas copias de seguridad la guardamos por ejemplo, en nuestro lugar de trabajo (los datos no tienen porqué ser nuestros, claro está).
Dada esta situación, lo único que nos queda es tener siempre localizadas esas copias de seguridad, o tenerlas, aseguradas (por ejemplo, una caja fuerte), lo cual puede resultar demasiado coñazo. Una posibilidad simplona para intentar securizar esto, es utilizar ficheros comprimidos con comprimidos. Ahora mismo no estoy muy puesto en el tema, pero creo que estos mecanismos de seguridad no son muy difíciles de romper (si algún lector está puesto, nos podría ilustrar :-).
Otra posibilidad interesante es utilizar PGP/GPG (criptografía basada en clave pública/privada) para cifrar el contenido de los ficheros que estamos almacenando. Este mecanismo en principio se pensó para ser usado vía correo electrónico, pero puede ser usado para cifrar/firmar ficheros sin ningún tipo de problema. Una vez que los ficheros han sido cifrados, obviamente, no podrán ser examinados por ninguna persona excepto el poseedor de la clave privada (y de la contraseña/palabra de paso que la desbloquea, en caso de que sea necesario). Intentar romper este mecanismo de seguridad resulta cuanto menos, muy muy difícil.
Cifrar el contenido de un fichero es extremadamente sencillo. Por supuesto, tenemos que tener generadas un par de claves (pública y privada de nuestra propiedad). Si además necesita palabra de paso para ser desbloqueada, mejor que mejor. Una vez que las tenemos, cifrar y firmar el fichero resulta trivial:
agutierr@minervo ~ $ gpg -e -s zabbix-1.4.4.tar.gz Necesita una frase contraseña para desbloquear la clave secreta del usuario: “Antonio Gutierrez Mayoral <agutierr@gsyc.escet.urjc.es>” clave DSA de 1024 bits, ID A943747B, creada el 2006-08-23 No ha especificado un ID de usuario (puede usar “-r”) Destinatarios actuales: Introduzca ID de usuario. Acabe con una línea vacía: agutierr Destinatarios actuales: 2048g/4DB70E61 2006-08-23 “Antonio Gutierrez Mayoral <agutierr@gsyc.escet.urjc.es>” Introduzca ID de usuario. Acabe con una línea vacía: agutierr@minervo ~ $ ls -l zabbix-1.4.4.tar.gz.gpg -rw-r–r– 1 agutierr agutierr 3707553 2008-04-23 11:29 zabbix-1.4.4.tar.gz.gpg
Como vemos, se ha generado el fichero zabbix-1.4.4.tar.gz.gpg, que es el fichero original cifrado y firmado. Como este mecanismo de seguridad fue pensado en un primer momento para ser usado en conjunción con el correo electrónico, es necesario introducir un “id de usuario” que se correspondería con la dirección del “Para” cuando vamos a escribir un correo. Podemos introducir cualquier cosa ya que este campo no es significativo. La operación inversa se realizaría con la opción “-d” de gpg, y nos devolvería el fichero original que ciframos y firmamos al principio.
Una vez que hemos cifrado y firmado nuestros ficheros, podemos grabarlos en un soporte extraible sin miedo a que caiga en manos ajenas, ya que únicamente lo podrán usar de posavasos. Pero cuidado, si perdemos la clave privada u olvidamos la palabra de paso, tampoco nosotros tendremos forma de acceder al contenido original.










